Aprendiendo a emprender

Por suerte o por desgracia, es en las situaciones en las que más tareas y trabajo tengo donde encuentro los momentos de mayor creatividad. Recientemente, en pleno sprint final hacia los exámenes, se me ha ocurrido la idea de lo que probablemente se va a convertir mi primera aventura empresarial. No podría haber sido más inoportuno, aunque me lo hubiese propuesto.

En lugar de centrar todos mis esfuerzos en terminar los trabajos que, no sin cierto retraso, tengo acumulados, la cabeza se me inunda de puestas en marcha, aspectos que tengo que atender, productos, estudios de mercado, estadísticas y seguimientos, planes para el futuro, etc.

Los detalles no van a ser expuestos por razones obvias, además que no son relevantes para el propósito de esta entrada (o serie de ellas, que nunca se sabe). Simplemente decir que se trata de un tipo de consultoría.

En cualquier caso, no es la primera vez que se me ocurre una idea de negocio. Ya siendo un impúber, de algún modo, siempre supe que acabaría siendo mi propio jefe. Es posiblemente por mi carácter cabezón, que me guste hacer las cosas a mi manera y la adicción a salidas esporádicas de mi zona de confort, que he imaginado mi futuro trabajando para mí mismo. Aunque tras esos sueños, las ideas siempre naufragaban antes de ni tan siquiera tocar un primer boceto. Continue reading

Situaciones traumáticas

En el día de ayer ocurrió una de esas experiencias que te cambian la vida, tras las cuales no vuelves a ser la misma persona que solías. Experiencas no inyectivas e irreversibles, la termodinámica pocas veces se equivoca. Vivencias traumáticas que te hacen ver el mundo que te rodea de una forma diferente; ni mejor ni peor, simplemente distinto.

Ayer maté a un mamífero a sangre fría, por primera y, espero, última vez en mi vida. Continue reading

Comienzan los exámenes

Salvo fuerza mayor, mañana tendré el primer examen del máster: Biomecánica Ortopédica, ni más ni menos. La falta de costumbre en la preparación de exámenes me está jugando una pequeña mala pasada en lo que a pánico se refiere. Pero bueno, confío en que cuando llegue la hora de la verdad y me siente frente a la temida prueba, el conocimiento en forma de tinta fluya a través del bolígrafo y permita así impresionar a propios y extraños.

La primera vez que pensé en que estaría genial estudiar algo en este país, tristemente no daba un duro por mí. Pero si no lo doy yo, ¿quién si no? Esos miedos ahora se convierten en presión para que no ocurra una hecatombe, pero todo está bajo control.

Si, como decía, la prueba de mañana es temida, no voy a hacer mención de lo que me espera a final de semana. De nuevo, intento desviar la mirada a lo positivo.

Cambiando de tercio, tengo futuros proyectos para el blog. Tras haber realizado muchos trabajos durante este cuatrimestre, he eliminado cualquier rastro de óxido en mis habilidades con \LaTeX. Compartir estos conocimientos es uno de tales proyectos, además de intentar escribir en serio sobre ingeniería. Pueden parecer mis buenos propósitos para el nuevo año… Así es, además de no dejar las materias hasta la semana antes del examen ;)

Ya huelo el turrón

La Navidad está ya encima y, más que anunciar el nacimiento de nadie, evoca el final de una era: termina el primer cuatrimestre. Si esto hubiese sido una erasmus, su final me habría pillado en pijama y sin peinarme. Desde hace un tiempo, vengo percibiendo el paso del tiempo más acelerado y parece que esto va a peor. Cosas de hacerse mayor.

Han pasado ya cerca de tres meses desde que empezó el curso. Balance positivo hasta ahora, aunque espero que los profesores opinen lo mismo de mi… La dinámica hasta ahora viene siendo poca clase y mucho trabajo. Más que otra cosa, esto parece un máster en gestión de tu propio tiempo; pero aprender, se aprende. El tema de la bioingeniería ha sido todo un acierto, pues es un tema apasionante y parece que tiene futuro. De esto espero poder hablar el año que viene por estas fechas. Intentaré hablar del programa de estudios en otra ocasión, pero recientemente eché un ojo a las asignaturas del próximo cuatrimestre y parece muy prometedor e interesante.

Estas dos últimas semanas están fuertemente marcadas por fechas límite de entrega, a las que ya llevamos sometidos desde hace tiempo. No obstante, la presión es combustible y parece que las cosas ya empiezan a salir adelante. Lo que más trabajo me está costando es seguir el ritmo a las lecturas de papers, extraer la información necesaria, organizar todas las citaciones (¡gracias Mendeley!), cribar la porquería, etc. Hace unos días precisamente me preguntaba por qué narices no me habían pedido esto nunca en España. No tardé en concluir que, en primer lugar, prácticamente todos los artículos de investigación son publicados en inglés, lo que implicaría asumir que el alumnado viene con un cierto nivel de serie en este idioma. Y que, por otro lado, el perfil de la Ingeniería Técnica, no era tan académico, sino más práctico. Me pregunto si ahora con los nuevos grados, donde ya hay que saber un mínimo de inglés para obtener el título y el enfoque profesional es distinto, se estará empezando a tirar de journals.

Es que, para que el lector se haga una idea de lo importante que es aquí saber referenciar en condiciones, si te pillan haciendo un copia-pega en un trabajo, te suspenden la asignatura directamente. ¡Creo haber leído que puedes hasta ser expulsado del curso! Incluso es habitual ver letreros advirtiendo que plagiar es un delito muy grave. Así que muchas veces, el aprobado te lo juegas al poner unas comillas a un párrafo o no…

“Matemática, ¿estás ahí?”, de Adrián Paenza

Fantástica serie de divulgación con acento argentino, de muy fácil lectura aunque no por esto deja de enseñar mucho.

Por ahora sólo he leído el primer episodio, sin embargo estimo que el resto de libros serán tan interesantes y adictivos, si no más. El catedrático de matemáticas de la Universidad de Buenos Aires, Adrián Paenza, nos acompaña y guía en un paseo por la forma de pensamiento que desemboca en las matemáticas. Mediante sencillos ejemplos ilustra situaciones de la vida cotidiana y deducciones que, casi sin darnos cuenta, ejercitan y alimentan nuestra intuición sobre números, conjuntos finitos e infinitos, problemas, probabilidad, etc.

Los recomiendo a cualquier joven que tenga intención de estudiar la carrera de Ciencias Exactas, y por supuesto para cualquiera que tenga algo de interés en esta ciencia y desee subir unos cuantos peldaños en la escalera del pensamiento abstracto. Divulgación de la buena, sí señor.

El libro está disponible en formato electrónico para su libre descarga online: Matemática, ¿estás ahí?, Episodio II.

También en formato físico: Matemáticas, ¿estás ahí?, Matematica…Estas Ahi? Episodio 2, Matematica… estas ahi? Episodio 3,14.